La primavera es una estación que se nota en la naturaleza tanto como en nuestro estado de ánimo, la naturaleza se llena de color mejorando nuestro sentido del humor, y como consecuencia de ello nosotros sentimos la necesidad de hacerlo en nuestras casas.

En una estancia como la cocina, la mejor y más sencilla forma de introducir color será mediante el cambio de los complementos textiles. Manteles, mandiles, asideros, paños, manoplas, individuales, caminos de mesa… incluso nos apetece cambiar de vajilla y de cubertería. ¡Es el momento de llenar de color nuestras sobremesas!